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jueves, 1 de junio de 2017

La población china: ¿1.350 ó 1.600?

Los chinos son muchos, y lo han sido también a lo largo de la historia. Existen referencias del Siglo IV a.C. que hablan de una población china de 20 milones de habitantes, mientras que la población de Europa en aquella época rondaba sólo los 2 millones de personas. Otros datos, ya en el año 1.600, informan de que China tenía unos 165 millones de habitantes, duplicando así la población europea de aquella época.

Visto así, queda claro que la población china no sólo ha sido líder en número de habitantes desde siempre, sino que tambien ha de ser una raza especialmente fértil.

Cuando Mao Zedong llegó al poder en 1949, y como parte de la Revolución, impuso nuevas medidas sanitarias para las clases más bajas, obligándolas además a ducharse y a cepillarse los dientes todos los días, duplicando así la esperanza de vida de 35 a 70 años
 e incrementando la población china hasta los 1.000 millones de habitantes, unos 500 millones más, en sólo 20 años.

Tras la muerte de Mao en 1976, su sucesor Deng Xiaoping propuso la Ley del control de la natalidad, por la que cada familia sólo podía tener un sucesor. Quienes la incumplan han de pagar una fuerte multa económica. Esta ley, como he dicho en otros post, es mucho más permisiva con el campesinado y con las minorías étnicas, quienes pueden tener hasta dós hijos sin penalización económica alguna.

¿Cuál es la población real china hoy, en el año 2010? Actualmente es difícil saber cuál es la población exacta en China.

Segun el último censo ficial, el total de habitantes es de  1.350 millones, incluyendo la Región de Taiwán. Sin embargo, muchos expertos internacionales, y cada vez más chinos, dicen que esta es una cifra irreal. Estos investigadores establecen la cifra real en torno a los 1.600 millones de habitantes
(25% de la población mundial), argumentando que, por ejemplo, los segundos hijos no reconocidos crecen y se crían al margen de la legalidad. Este grupo llegaría a los 100 millones de personas, ya que se calcula que nacen alrededor de 6 millones de segundos hijos no reconocidos al año. Otros grupos que incrementarían la cifra real de la población son las minorías étnicas que habitan zonas remotas y de difícil acceso en el país y otros tantos millones de emigrantes del campo a la ciudad, quienes han de escapar de los censos oficiales para evitar impuestos.

1.600 millones de personas, y sólo dentro de los limites territoriales chinos, sin contar los emigrantes en el extranjero, que se cifran en otros 100 millones...

Las autoridades chinas cifran el aumento de la población en unos 20 millones de personas al año. Holanda y Chile, por ejemplo, tienen 16 millones de habitantes. Con la Ley del control de la natalidad pretenden llegar al crecimiento 0 hacia el año 2030, pero se estima que para ese entonces los chinos superen con creces los 1.800 millones de personas.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Reformas en la política del hijo único

Cuando en 1978 Deng Xiaoping dedició introducir esta nueva política para frenar el crecimiento demográfico del país, seguramente no había pensado en las consecuencias que eso podía tener. No las negativas, al menos. Se estima que sin dicha prohibición, la población china sumaría 400 millones de personas más que en 1978. Esto es sin duda un logro, una inyección de oxígeno para una sociedad en vías de desarrollo con dificultades para alimentar a sus ya mil trescientos millones de personas.

Por otro lado, y lo que estaba en un plano bastante más oscuro, está la diferencia de géneros en la sociedad china hoy en día. Se estima que nacen 100 niñas por cada 118 niños, habiendo casos más extremos de 100/130 en ciudades rurales.

Uno de los problemas de esta política está por llegar, cuando esos niños intenten encontrar pareja y haya millones de chinos sin posibilidad de tener una. Otro problema, y posiblemente de más difícil solución, es la edad de la población. El potente desarrollo económico de China está relacionado con su enorme mano de obra, con su enorme fuerza de trabajo, a la cual explota brutalmente en el capitalismo más primitivo, en un capitalismo industrial ultraproductivo. China tiene hoy a la mayoría de su población en edad de trabajar, esto es, entre 16 y 65 años, mientras que el número de ancianos y niños es muy inferior al número de trabajadores (Chindia: Asia a la conquista del S.XII, 2010, Pablo Bustelo). A medida que pase el tiempo, esta generación que hoy trabaja, mañana dejará de aportar servicios a la economía y pasará a necesitarlos, a requerirlos. La limitación de la natalidad que ha regulado en China durante los últimos treinta años ha hecho que la fuerza de trabajo del futuro, la fuerza de trabajo potencial, sea muy inferior a la que el país posee hoy en día. Esto, para el crecimiento económico de China, resulta un gran problema a resolver para el futuro. Se prevee muy complicado mantener estas tasas de crecimiento, bajo este sistema productivo, si no se tiene la multimillonaria mano de obra que tiene el país en la actualidad.

Desde hace un tiempo se viene hablando la posibilidad de modificar esta ley, y se prevee que a lo largo del año 2011 se "liberen" de esta política hasta cinco provincias chinas para estudiar los resultados y valorar si valdría la pena modificar la ley a nivel nacional.

jueves, 26 de agosto de 2010

Falun Gong, ¿culto perseguido o secta peligrosa?

Foto del Buda Supremo del Universo.
Li Hongzhi.

El Falun Gong es una religión fundada en China por Li Hongzhi. Dentro de China, su práctica y su culto está perseguida como una secta y muchos de sus líderes espirituales han sido juzgados y ejecutados. Desde el exterior, y aprovechando el desconocimiento de la gente, se critica al Gobierno Chino argumentando que persigue una religión cuya única meta es la liberación espiritual, la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.

El Falun Gong toma los principios del Taoísmo y del Budismo, aunque aplicando una visión metafísica, estableciendo Dioses y medios "mágicos" de salvación. No se trata, pues, de libertad de pensamiento, o liberación espiritual. El Taoísmo y el Budismo llevan más de 2.500 años tratando estos temas, y no sólo no están perseguidos en China, sino que se fomentan desde todos los estatutos del Gobierno.

Este es un artículo de el periódico online "El Manifiesto". En él se habla de la historia del Falun Gong, su Líder espiritual y sus métodos desde un punto de vista muy crítico. Habla del "origen místico" que proclama tener Li Hongzhi, del extremismo religioso de los practicantes del Falun Gong, y de atentados tecnológicos contra los medios de comunicación chinos.

Artículo extraído de El Manifiesto.

¿Qué es Falun Gong?, ¿qué hay detrás de dicho grupo?, ¿cómo nació? En 1988, Li Hongzhi, un empleado en una empresa nacional de víveres y aceite de la ciudad de Changchun, capital de la provincia china de Jilin, aprendió sucesivamente dos qigongs, un sistema especial que combina suaves ejercicios gimnásticos, concentración mental y control respiratorio. Más tarde los combinó con pasos de baile de procedencia tailandesa y así surgió el Falun Gong.

Así, de esta forma similar a la publicidad para occidentales de tantos autoproclamados maestros orientalistas en el control de la mente, comenzó lo que podría ser una de tantas mezclas de orientalismo y de vividores, unos que fracasan y otros que se enriquecen. Li atendía a los enfermos con su propia energía mágica con lo que conseguía remuneraciones considerables. A sus decenas clientes cobraba entre 30 y 50 yuanes (entre tres y cinco euros), cifra considerable en la China de hace veinte años. Li tuvo varias denuncias por estafa y varias veces que devolver el importe de sus consultas, por algunos fracasos espectaculares en las curaciones, con casos a veces de fallecimiento.

En diciembre de 1994, Li no se contentó con su auto definición de maestro de qigong, sino que añadió la de Buda Supremo del Universo. Alteró su nada espectacular biografía de dependiente de almacén para presentar la de un ser predestinado desde los ocho años de edad, dotado de poderes mágicos, con capacidad de mover e inmovilizar objetos sin tocarlos, poseedor de control mental y de la facultad de hacer invisible su cuerpo. Al llegar a su madurez comprendía completamente las verdades de la vida y del universo, conocía el pasado de los humanos y predecía el futuro. Pedía a sus adeptos que comprasen su foto sagrada, ante la que deberían hacer reverencias todas las mañanas y noches.

Un enviado que fue dependiente de almacén

Explotadas hábilmente todas esas particularidades de un ser superior, Li dejó de enseñar el Falun Gong a los practicantes y de tratar él mismo a los enfermos para concentrarse en la explicación y transmisión de la gran doctrina para la liberación del planeta Tierra, definida como “estación de basura en el Universo”, y alcanzar así el “estado perfecto” del budismo: el buda que trascendía la materia, el no ser. Li pronosticó que sus adeptos alcanzarían la perfección en 2002. Sin embargo, al llegar la fecha prometida Li Hongzhi se retractó, explicando entonces que no sería hasta 2012, e incluso más tarde, cuando se alcanzaría el estado perfecto. El truco recuerda a los Testigos de Jehová, y a sus impulsores, el juez Russell y Ruteford, cuando anunciaron el fin del mundo por primera vez para 1911 y a partir de entonces ellos y sus seguidores cambiaron varias veces el año.

Li Hongzhi fue acusado de impulsar a sus seguidores a considerar que el suicidio era el atajo para llegar al “estado perfecto”. Según su doctrina: “Serás un dios si puedes despojarte de la vida. Si no puedes serás sólo un ser humano”. Li incitaba a sus seguidores a la agresividad contra quienes rechazaban públicamente su doctrina, pues eran seguidores del diablo. Numerosos crímenes y agresiones se produjeron en China, de los que alcanzó especial notoriedad el caso de Wu Deqiao, ciudadano de Wujiang, provincia de Jiangsu. Cuando su esposa quería persuadirle de que abandonase sus prácticas de Falun Gong, consideró que ésta era el demonio y la cortó en pedazos con un cuchillo de cocina.

Más de veinte diarios y emisoras fueron asediados por militantes en protesta por haber revelado la nocividad de Falun Gong. El punto culminante fue el asedio por miles de manifestantes de Televisión de Pekín por miles de manifestantes. Las sedes de los gobiernos provinciales de Henan, Hubei y Guizhou fueron también rodeados por seguidores enfurecidos.

En julio de 1999, ante el estado de alarma causado por el fallecimiento de más de 1.400 seguidores del Falun Gong que, al encontrarse gravemente enfermos, rechazaban cualquier tratamiento médico (de nuevo encontramos cierta similitud con los testigos de Jehová, quienes prohíben las transfusiones de sangre), intervino el gobierno chino. En ese momento, se prohibieron sus actividades. Para entonces, los ingresos del Seminario de la Gran Doctrina de Falun habían crecido fabulosamente en millones de yuanes. A comienzos del siglo XXI los seguidores habían alcanzado en China la cifra de dos millones.

La riqueza del Buda

Li se exilió a los Estados Unidos alardeando de su espiritualidad y de su afán no lucrativo, pero un periodista del Wall Street Journal, Craig S. Smith, reveló que había comprado una vivienda con una superficie de 600 m2. cercana a la Universidad de Princenton (Nueva Jersey), valorada en un millón de dólares.

Los principales seguidores del buda que permanecían en China, Li Chang, Wang Zhiwen y Ji Liewu, fueron detenidos y sentenciados a muerte, con el rigor característico de las leyes comunistas chinas.
Pero Li trasladó el órgano central de China a Estados Unidos donde, naturalmente, podía desarrollar sus actividades casi sin peligro alguno, mientras siete miembros de su organización, entre ellos cinco mujeres y una niña de 12 años se inmolaron prendiéndose fuego en la famosa Plaza Tiananmen de Pekín.

La actividad de Falun Gong siguió desarrollándose vivamente, y así en junio de 2002 el satélite chino de Xinnuo I, encargado de la transmisión de señales de decenas de televisiones chinas fue objeto del ataque de una señal de Falun Gong, lo que pone de relieve una tecnología de ataque avanzada y la disposición de importantes recursos económicos. Con un considerable coste, la secta moviliza grupos a través de los países donde miembros del gobierno chino realizan visitas oficiales para protestar por lo que ellos califican de represión contra el “movimiento espiritual antiguo”. Cuando el presidente chino y secretario general del partido comunista, Hu Jintao visitó Madrid, hace algún tiempo, pudimos ver a un grupo de manifestantes de Falun Gong, sujetados por la Policía Nacional a las puertas del Palacio de Exposiciones en el Paseo de la Castellana.

Algo que parece antitético con el pacifismo, y ciertamente demostrativo de su capacidad económica y tecnológica, son los 252 ataques hasta 2008 contra satélites chinos, y también otros ataques a sistemas de comunicación, por ejemplo en la ciudad de Yangzhou.

En los últimos años Falun Gong está procediendo a cambios en su actuación. Con una reconocida habilidad propagandística carga las tintas en la exposición de pinturas, canto y baile, cinematografía, para que se destierre la idea de presentarla como una secta. Internet juega un papel importante en la actividad de Falun Gong. Pero si es preciso se emplea la agresividad con listas de nombres que no acepten al Falun Gong, o lo critiquen. Así, a mediados de 2008, se investigó y acusó al presidente del Comité Olímpico Internacional, el belga Jaques Rogge, por haberse opuesto a relacionar los Juegos Olímpicos con la política.

jueves, 12 de agosto de 2010

China ofrece tecnología para aumentar la producción agrícola africana

Extraído de Daily Nation (inglés):



Jueves 12 de Agosto de 2010.
China se ha comprometido a compartir su tecnología agrícola con África para que el continente africano impulse su producción y pueda garantizar una alimentación para todo el territorio.

Estas declaraciones tuvieron lugar en el Foro Agrícola China-África, concluido hoy por Kalonzo Musyoka, vicepresidente de Kenya.

La declaración pedía un salto en la producción agrícola de África mediante la transformación de su agricultura rural a través de la fusión con la tecnología agraria China.

Esto implicará la educación de los agricultores rurales, la creación de centros de agricultura avanzada, el uso de semillas de mejor calidad, y nuevas tecnologías en maquinaria agrícola y en mejora del terreno.

El Vicepresidente de Kenya dijo que el Siglo XXI pertenece a África, y que creía que la economía del continente cambiaría para ayudar a acabar con el hambre en el mundo.

El Primer Ministro de la República Popular China, Hui Liangyu, declaró que asegurar alimento para todos los habitantes del mundo debería ser el principal objetivo de cualquier gobierno, ya que la hambruna trae inestabilidad social y política.

"China es la mayor economía en desarrollo y es capaz de alimentar al 20% de la población con tan sólo el 9% de la tierra cultivable en el planeta. Si nos asociamos con África, con un porcentaje de tierra cultivable mucho mayor, debemos ser capaces de garantizar la seguridad alimentaria internacional."

(...)

Suena un poco utópìco que puedan acabar con el hambre en el mundo, aunque las cifras tienen bastante credibilidad. Si con el 9% de la tierra cultivable han eliminado (practicamente) el hambre en un país de 1.300 millones de personas... deberían ser capaces de hacer algo similar en África, aunque acaben comiendo todos arroz.

Si además tenemos en cuenta la acción social que está haciendo China en África, construyendo carreteras y escuelas (con cerca de un millón de obreros chinos), la notiica resulta mucho más creíble.

viernes, 23 de julio de 2010

Taoísmo y anarquismo

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Extraído de Historia del pensamiento económico vol I (El pensamiento económico hasta Adam Smith) de Murray N. Rothbard.

Las tres principales escuelas de pensamiento político chino, la legalista, la taoísta y la de los seguidores de Confucio, se desarrollaron en el periodo comprendido entre los siglos VI y IV antes de Cristo. En líneas generales, la legalista, la última de las tres grandes escuelas, simplemente buscaba maximizar el poder estatal, aconsejando a los gobernantes modos de aumentar su poder. Los taoístas fueron los primeros libertarios del mundo, y sostenían que la interferencia del estado en la economía o la sociedad debía minimizarse o anularse; los seguidores de Confucio, por su parte, mantenían una posición intermedia en tan espinoso asunto. La figura dominante fue la de Confucio (551-479 a.C.), cuyo verdadero nombre era Ch´iu Cheng-ni, un erudito de familia aristocrática venida a menos de la defenestrada dinastía Yin, que llego a ser Comisario General del estado de Sung. En la práctica, aunque mucho más legalista, el pensamiento de Confucio difería poco del de los legalistas, puesto que el confucionismo estaba en gran medida consagrado a instalar una burocracia educada en una mentalidad filosófica al frente del gobierno chino.
Con mucho, los más interesantes de entre los filósofos políticos chinos fueron los taoístas, movimiento fundado por Lao-Tsé, figura, aunque oscura, de inmensa importancia. Se sabe poco de su visa, pero parece haber sido contemporáneo y amigo personal de Confucio. Al igual que este procedía del estado de Sung y era descendiente de la baja aristocrática de la dinastía Yin. Ambos vivieron en un tiempo agitado, de guerras y estatismo, pero reaccionaron de modo bien diferente. Lao-Tzé llegó a la conclusión de que el individuo y su felicidad son la unidad fundamental de la sociedad. Si las instituciones sociales impidieran el desarrollo y felicidad individuales, entonces tales instituciones debían ser limitadas o incluso definitivamente eliminadas. Para el individualista Lao-Tsé, el gobierno, con sus “leyes y regulaciones más numerosas que los pelos de un buey, era un vicioso opresor del individuo, “más temible que el más fiero de los tigres”. En suma, el gobierno debería limitarse al mínimo más mínimo posible, constituyendo para Lao-Tsé “inacción” la palabra clave, pues sólo la inacción del gobierno permite florecer y ser feliz al individuo. Cualquier intervención gubernamental, declaraba, sería contraproducente y no generaría sino confusión y revueltas. Lao-Tsé, el primer economista político en discernir los efectos sistemáticos de la intervención del gobierno, después de remitir la experiencia común de la humanidad, llego a esta penetrante conclusión: “Cuantas más restricciones existan y más artificiales sean los tabúes que haya en el mundo, más se empobrecerán la gente… Cuanta más prominencia se dé a las leyes y regulaciones, más ladrones y bandidos habrá”.
Las peores intervenciones del gobierno, según Lao-Tsé , son la imposición fiscal excesiva y la guerra. “El pueblo pasa hambre porque sus superiores consumen en exceso sobre lo que recaudan” y, “donde se estacionan los ejércitos, sólo crecen después zarzas y espinos. Durísimos años de hambruna de seguro seguirán a una gran guerra”.
El curso de acción más sensato es mantener al gobierno simple e inactivo, ya que entonces el mundo “se estabilizará por si solo”.
En palabras de Lao-Tsé: “Por eso dice el hombre juicioso: no haré nada, y se cambiará la gente ella sola; me estaré quieto, y se enderezará por sí misma; permaneceré inactivo, y la gente se enriquecerá sin más….”.
Profundamente pesimista, sin esperanza de que fuera a producirse un levantamiento general que corrigiera la opresión del gobierno, Lao-Tsé aconsejaba seguir el ahora familiar sendero taoísta de la pasividad, la renuncia y la limitación de los propios deseos.
Dos siglos más tarde, su gran discípulo Chuang-Tsé (369-ca. 286 a.C.) prosiguió las ideas sobre laissez-faire de su maestro hasta su conclusión lógica: el anarquismo individualista. El influyente Chuang-Tsé, escritor de estilo elegante y frecuente recurso a parábolas alegóricas, fue el primer anarquista en la historia del pensamiento. Cultísimo, era nativo del estado de Meng (en la actualidad, posiblemente en la provincia de Hunán) y descendía de la vieja aristocracia. Siendo oficial de bajo rango, su fama se extendió por toda China, hasta el punto de que el rey Wei, del reino de Chú, le envió un emisario con ricos presentes y le urgió a convertirse en su principal ministro. Su desdeñosa respuesta a la oferta real es una de las grandes declaraciones de la historia sobre los peligros ocultos que encierra el boato del poder estatal y su contraste con las virtudes que reserva la vida privada:
“Mil onzas de oro son ciertamente una gran recompensa, y el cargo de primer ministro sin duda una elevada posición. Ahora bien, señor, ¿es que no ha visto al buey que se va a sacrificar a la espera de serlo en el templo real del estado? Se le cuida mucho y se le alimenta bien durante unos pocos años, y se le engalana con ricos brocados hasta que está listo para ser llevado al Gran Templo. Entonces, aunque con gusto se cambiaría por el más solitario de los cerdos, ¿acaso puede hacerlo? Así que… ¡fuera de aquí y rápido! No me insulte. Preferiría vagar y no hacer nada en un charco embarrado, pasármelo bien a mi gusto, antes que acabar sometido a las limitaciones que impondría el gobernante. Jamás aceptaría un cargo oficial, para así poder ser libre de proponerme mis propios fines”.
Chuang-Tsé reiteró y embelleció la devoción de Lao-Tsé por el laissez-faire y la oposición al gobierno estatal: “Tan sólo dejar sola a la humanidad, nunca el gobernarla [tuvo éxito]”. Chuang-Tsé fue también el primero en exponer la idea de “orden espontáneo”, descubierta de modo independiente por Proundhon en el s.XIX y desarrollada en el XX por FA. Von Hayek en la Escuela Austriaca. En palabras de Chuang-Tsé: “el buen orden resulta espontáneamente cuando se dejan las cosas a sí mismas”.
Ahora bien, si es cierto que la gente, en su “libertad natural”, puede conducir perfectamente su propia vida, las reglas del gobierno y sus edictos distorsionan la naturaleza en un artificial lecho procusteano. Como dice Chuang-Tsé: “La gente común tiene una naturaleza constante: hila y se viste, ara y se alimenta… en lo que cabría llamar su “libertad natural”. En su libertad natural, esta gente nació y murió a su suerte, sin sufrir restricciones ni limitaciones; nunca fue levantisca ni rebelde. Si a los gobernantes les diera por establecer leyes y ritos para gobernar a esta gente, no sería muy diferente de pretender alargar las cortas patas de los patos o recortar las largas zancas de una garza, o de poner ronzal a un caballo”. Tales reglas no sólo no servirían para nada bueno, sino que causarían muchísimo daño. En suma, concluye Chuang-Tsé, el mundo “simplemente no necesita de gobierno, y de hecho no debería ser gobernado”.
Chuang-Tsé probablemente fuera, además, el primer teorico en ver al estado como un bandolero: “un ladronzuelo del tres al cuarto acaba en prisión. Un gran bandido acaba de jefe del estado”. O sea, que la única diferencia entre un jefe de estado y un el jefecillo de una banda es el tamaño de su botín. El tema del gobernante conceptuado como un ladrón sería repetido, como hemos visto, por Cicerón, y más tarde por los pensadores cristianos de la Edad Media, aunque por supuesto estos llegaron a las mismas conclusiones por caminos diferentes.
El pensamiento taoísta floreció durante varios siglos, culminando con Pao Chin-yen, pensador decididamente anarquista que vivió a comienzos del siglo IV antes de Cristo y de cuya vida apenas se sabe nada. Pao, siguiendo a Chuang-Tsé, comparaba el idílico modo de vida de los tiempos antiguos, sin dirigentes ni gobernantes, con la miseria inflingida por éstos en su época. En los primitivos días, escribió, “no había dirigentes ni gobernantes, con la miseria inflingida por éstos en su época. En los primeros días, escribió, “no había dirigentes ni administradores. La gente cavaba pozos y bebía, araba campos y comía. Cuando el sol despuntaba iban a trabajar y, cuando se ponía, a descansar. Seguían su parecer plácidamente y sin estorbos, consiguiendo en gran medida ser felices”. En la era sin estado, no había guerras ni desórdenes:
“Cuando no había caballeros ni mesnadas que reunir no cabía hacer guerra… Aún no se concebía abusar del poder para beneficiarse a costa de otros. No había desastres ni desmanes. No se usaban escudos ni lanzas, ni se construían murallas ni fosos… La gente comía y se divertía, no tenía preocupaciones y vivía contenta”.
Pero en este idílico cuadro de paz y contento, escribe Pao Chin-yen, apareció la violencia y el engaño instituidos por el estado. La historia del gobierno es la historia de la violencia, de la expoliación del débil por el fuerte, de malvados tiranos que se embarcan en orgías de violencia, y que, al tener el poder, pueden “dar rienda suelta a todos sus deseos”. Además, la institucionalización de la violencia por el gobierno condujo a que los minúsculos desórdenes de la vida diaria se intensificaran y expandieran enormemente, cobrando una dimensión mucho mayor. Como dice Pao:
“Las disputas entre gente corriente son asunto trivial, ya que ¿qué consecuencias pueden originar un enfrentamiento a ese nivel? Esa gente no tiene tierras inmensas que despierten la avaricia, ni autoridad para lograr sus propósitos. Su poder no les permite reunir masas en pos de ellos, ni imponer respeto a las reunidas por sus oponentes. ¿Cómo van a compararse con una manifestación de furia real, capaz de desplegar ejércitos y batallones, y de hacer que gente sin enemigos ataque estados que no les han hecho nada?”
A la habitual acusación de haber pasado por alto que existen gobernantes buenos y benévolos, Pao replica que el gobierno en sí mismo es una violenta explotación del débil por el fuerte. Es el sistema en sí mismo lo que constituye el problema, ya que el objetivo del gobierno no es favorecer a la gente, sino controlarla y saquearla. Ningún gobernante puede compararse en virtud al que simplemente no gobierna..
Pao Chin-yen también emprendió un estudio magistral de psicología política al señalar que la propia existencia de la violencia institucionalizada por el estado provoca imitación entre la gente. En un mundo feliz y sin estado, declara Pao, la gente tendería naturalmente al orden y no intentarían saquear a su vecino. Pero los gobernantes oprimen y esquilman al pueblo, y “hacen trabajar a la gente sin descanso, para también sin descanso quitarle todo”. De esta guisa, se incita al robo y bandidaje al pueblo descontento, y los bandidos, al robar armas y armaduras en un principio pensadas para pacificar, intensifican el saqueo. “Todo esto ocurre porque hay gobernantes”. La idea habitual de que se necesita un gobierno fuerte para combatir las revueltas populares, concluye Pao, comete el grave error de confundir la causa con el efecto.

domingo, 11 de julio de 2010

Minorías étnicas - 少数民族

En China existen hasta 56 minorías étnicas diferentes, cada una con diferente historia y cultura. La etnia dominante es la Han, con un 91% de la población

Dada la enorme diferencia porcentual, es comprensible que la etnia dominante sea la Han. Esta dominación puede llegar a ser también opresora en diferentes provincias, como Xinjiang o el Tibet, donde, con fines comerciales, muchos Han se han desplazado engrosando el porcentaje de su población étnica antes inexistente, ocupando así muchos puestos de trabajo y sometiendo a los locales a trabajos menos competentes.
De la etnia Uigur, de Xinjiang.

La mayor variedad étnica la encontramos en las provincias del interior: Yunan, Xinjiang, Xizang, Sichuan, etc. En todas ellas el número y variedad de etnias diferentes es muy elevado.

Sin embargo, en el país se nota la armonía entre etnias. No hay racismo, sino todo lo contrario. Los chinos Han se sienten muy orgullosos de sus minorías étnicas y están muy concienciados para conservarlas.

Zang zu, o Tibetanos.

La educación en China, a diferencia de otros regímenes comunistas, es muy cara. Esto representa un problema muy serio porque, para la mayoría de los chinos, la Universidad es la única manera de escalar puestos en la sociedad y conseguir un buen trabajo y una buena mujer. En China es impensable que una Licenciada busque un marido no licenciado. Los buenos puestos de trabajo, aquellos donde se cobra en dólares o euros, todos requieren una Licenciatura. Pero, ¿cómo afecta esto a las minorías étnicas? El gobierno ha establecido numerosas ayudas para estos colectivos, tanto para el acceso a estudios universitarios como para el abono de las tasas de matriculación.

Otro de los beneficios que tienen las minorías étnicas en China es en la polémica política de un sólo hijo implantada por el Partido Comunista. Esta política ha sido de las más polémicas del régimen chino. Se impuso para controlar la natalidad y combatir la super población, evitando así todas las consecuencias que ésta puede tener en un país en vías de desarrollo.

Sin embargo, esta prohibición ha tenido consecuencias terribles. Como comenté en otro post, la china es una sociedad muy machista. Pensemos lo siguiente:

- El hombre "toma" una mujer y se la lleva a vivir consigo, tomando la nueva familia el apellido varón.
- La mujer, sin embargo, ha de mudarse y alejarse de su familia, perdiendo esta el apellido familiar.



Dada esta circunstancia es comprensible que los padres prefieran hijos varones, ya que, además, el hombre representa la fuerza productiva del país y es él quien sustentará a la familia. ¿Os habéis preguntado alguna vez porque la mayoría de adoptadas son chinitas y no chinitos? Os puedo asegurar que hay chinitos monísimos.

Esta política ha permitido a China mantener una estabilidad demográfica importante y avances económicos notables, pero, por otra parte, expertos chinos ya han advertido que la diferencia porcentual entre hombres y mujeres está creciendo mucho, y habrá problemas para formar nuevas familias. En otras palabras, habrá mucho chino para tan poca china.

En cuanto a la situación de las minorías étnicas, el Gobierno chino permite a estas familias tener más de un hijo, con el fin de preservar la cultura y la raza. Lo mismo sucede con aquellas familias que viven en el campo. Para evitar situaciones extremas (abortos, asesinatos, etc...), se les permite tener hasta dos vástagos, varones o hembras, para garantizar el sustento familiar.


Evolución de la población de las minorías étnicas en decenas de miles.

EtniaPinyinChino SimplificadoChino TradicionalPoblación
hanHàn Zú汉族漢族1,230,117,207
ZhuangZhuàng Zú壮族壯族16,178,811
ManchúMǎn Zú满族滿族10,682,263
HuiHuí Zú回族回族9,816,802
MiaoMiáo Zú苗族苗族8,940,116
UigurWéiwúěr Zú维吾尔族維吾爾族8,399,393
TujiaTǔjiā Zú土家族土家族8,028,133
YiYí Zú彝族彝族7,762,286
MongolMěnggǔ Zú蒙古族蒙古族5,813,947
TibetanaZàng Zú藏族藏族5,416,021